En estos vídeos vamos a conocer aspectos interesantes de los dos parques naturales que tenemos en el entorno de Algeciras y la comarca del Campo de Gibraltar.
PARQUE NATURAL DE LOS ALCORNOCALES
En estos vídeos vamos a conocer aspectos interesantes de los dos parques naturales que tenemos en el entorno de Algeciras y la comarca del Campo de Gibraltar.
PARQUE NATURAL DE LOS ALCORNOCALES
Para que comprendáis mejor los conceptos de esta unidad, vamos a representar su relación de forma gráfica:
Todo ciudadano lleva "dentro" de sí a una persona. Cada persona es, a su vez, también un individuo de la especie humana. Sin embargo, por desgracia, no siempre se ha dado (ni se da hoy día) la relación inversa: los esclavos de la Antigüedad eran individuos que no eran tratados como personas, porque no se les concedía ningún derecho. Lo mismo sucedía (y sucede hoy día en muchos sitios y situaciones, lamentablemente) con las mujeres y los niños, o con personas de razas o nacionalidades diferentes. Por otro lado, aunque hoy se admite que cada persona tiene derecho a ser ciudadano de un país, tampoco eso siempre ha sido respetado e incluso hoy día muchas personas carecen de ciudadanía: a pueblos enteros, como los palestinos, los kurdos o muchas poblaciones indígenas de todo el mundo, los países en los que habitan no les reconocen los derechos ciudadanos que, sin embargo, conceden a sus otros habitantes.
Para ser ciudadano es indispensable que te reconozcan y respeten tus derechos como persona. Y no hay persona que no sea, a su vez, un individuo de la especie humana.
Pero, vamos por partes. ¿Cómo podríamos definir cada uno de estos términos con claridad?
Cuando hablamos de individuos, nos estamos refiriendo a cualquier miembro de nuestra especie biológica, sea cual sea su sexo, color y edad. Los individuos, además, nacemos y nos desarrollamos en una sociedad de la que adquirimos ciertos rasgos añadidos: aprendemos una lengua determinada, nos acostumbramos a comportamos de cierta manera, nos vestimos y adornamos tal y como nos enseñan y es usual entre la gente que hay a nuestro alrededor, nos inculcan creencias, conocimientos, habilidades, etc. En contacto con los otros individuos que nos rodean, adoptamos, pues, una identidad propia, más o menos parecida a la de ellos, pero hasta cierto punto también única.
Las relaciones entre los individuos humanos han sido y siguen siendo variadísimas. Además de que uno no se relaciona igual con sus familiares y amigos que con desconocidos, esas relaciones han sido influidas por nuestra pertenencia a diferentes grupos humanos, por nuestras identidades colectivas. Nuestra relación con un chino va a ser mas bien difícil o nula, salvo que uno de los dos, al menos, aprenda la lengua del otro. Incluso entonces no será fácil entendernos, pues nuestras costumbres y nuestras formas de ver las cosas son bien distintas. Estas diferencias han hecho que nuestra percepción y trato hacia el otro (el que es diferente a nosotros) hayan estado (y están, a veces) muy alejadas de la percepción y el trato que damos a nuestros prójimos (o próximos, es decir, los que consideramos nuestros semejantes, aquellos a los que nos parecemos). A veces por el color de la piel, por hablar otro idioma, por tener costumbres extrañas..., los individuos se han dada un trato muy desigual. Pero cuando comprendemos que, por debajo de esas diferencias, todos somos miembros de la especie humana y, en algunos aspectos, al menos, todos merecemos un trato similar (todos tenemos unos derechos compartidos, todos tenemos dignidad, somos dignos de respeto), entonces surge el concepto de persona. Persona es, por tanto, cualquier individuo humano con derechos reconocidos y compartidos con todos los demás individuos.
En cuanto a los ciudadanos, dado que como individuos y personas vivimos en sociedad y organizamos nuestra vida en común mediante instituciones, organismos, etc., a lo largo de la historia se han creado las formas de que las personas vivan y se relacionen de acuerdo a los derechos que mutuamente se reconocen (no siempre con éxito, todo hay que decirlo, y ni siquiera hoy). Una de esas formas ha sido la condición de ciudadano que un país (o, mejor, el estado que gobierna y vela por el orden y la convivencia del país) concede a sus habitantes (a veces no a todos), con lo cual les reconoce sus derechos y los protege (o lo intenta) contra cualquier abuso o atentado interno (dentro del propio país) o externo (si el atacante es extranjero) contra su persona.
Así, por ejemplo: todos nosotros, desde que nacemos, somos individuos, seres humanos con unos rasgos naturales (sexo masculino o femenino, por ejemplo) que se van desarrollando con el tiempo; aprendemos además una lengua (coma la española) que usamos a diario; aprendemos a cepillarnos los dientes, a vestirnos (con nuestra ropa habitual, no con túnicas, taparrabos o quimonos), a comer usando cubiertos (no con palillos, o con las manos...), etc. Pero, además, ya incluso desde que nacemos, tenemos la condición de personas porque se nos reconocen unos derechos: a la vida, a la igualdad, a una vivienda, a la sanidad, a la educación... Esto sucede en España porque, según nuestras leyes, somos ciudadanos españoles (o ciudadanos de un país reconocido por España y, por tanto, dignos de esos derechos que reconoce la autoridad de dicho país). El Estado español (gobierno, instituciones sanitarias, educativas, tribunales, etc.) protege (o tiene la obligación de proteger) nuestros derechos y procura (o debe procurar) su cumplimiento. Eso significa que somos ciudadanos y ciudadanas españoles.
ACTIVIDADES
1. La psicología puede ayudarnos a construir una sociedad más justa.
A menudo surgen problemas de convivencia a causa de los sentimientos y la conducta de los miembros que viven en un mismo espacio, ya sea una casa o toda la sociedad, pero...
1.1. ¿Qué tal me llevo conmigo mismo?
La adolescencia es una época de grandes decisiones. Y para tornarlas bien conviene conocerse, saber con qué recursos contamos, y descubrir el mejor modo de orientar nuestra vida para conseguir ser felices.
La psicología estudia cómo funcionan nuestros sentimientos, nuestras motivaciones, nuestra personalidad, nuestra inteligencia y el modo en que aprendemos, y también el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. Nos ayuda a superar problemas que pueden afectarnos muy profundamente. Su objetivo es cuidar el equilibrio y la salud de las personas.
Para poder decidir qué orientación damos a nuestra vida, es preciso conocernos a nosotros mismos. Nos pasamos la vida hablándonos, comentándonos todo Lo que nos pasa, juzgando a los demás y a nosotros, animándonos o desanimándonos.
Para conocernos y poder mejorar, tenemos que saber cómo nos hablamos a nosotros mismos, si le damos muchas vueltas a los problemas, si nos vemos muchos defectos, si nos echamos la culpa de todo lo que nos pasa o se la echamos siempre a los demás.
1. 2. ¿Qué es la personalidad?
La personalidad es el modo estable que tiene una persona de pensar, sentir y comportarse.
Muchas de las cosas que pensamos de nuestros amigos y amigas o de nosotros mismos tienen que ver con la personalidad: así, decimos de alguien que es optimista, pesimista, introvertido, extrovertido, tímido, nervioso, tranquilo, activo, pasivo, estable o cambiante.
1. 3. Los tres niveles de la personalidad.
La personalidad tiene tres niveles:
Actividades:
1. ¿Qué estudia la psicología?
2. ¿Qué es el carácter? ¿Es posible cambiarlo o, al menos, moderarlo?
3. ¿Qué nivel de nuestra propia personalidad podemos elegir?
4. ¿Qué beneficios puede reportarnos elegir bien la propia personalidad?
Comenzamos el curso repasando el relieve de nuestro planeta, la Tierra, con el siguiente mapa:
[Fuente de los mapas: Atlas Histórico y Geográfico de José Javier Martínez]
Palma vista por niños de Copenhague
Alumnos del colegio Santa Mónica se conectan virtualmente con estudiantes daneses para explicarse unos a otros cómo son sus ciudades y dibujar los edificios emblemáticos
Raquel Galán. Palma 05.06.2013 | 06:30
Una alumna dibuja un edificio de Copenhague. M. IsernLos 12 alumnos de Primaria del colegio Peder Lykke Skolen, situado en la isla danesa Amager (Copenhague), saben desde ayer casi tanto de Palma como los 29 estudiantes de 5º C de Primaria del colegio Santa Mónica. Unos explicaron a otros sus respectivas ciudades y luego dibujaron los edificios más emblemáticos de cada una. Sin embargo, la tarea no era tan sencilla como parece, porque los daneses tuvieron que representar la arquitectura de Palma y los alumnos palmesanos lo hicieron con la catedral de la capital escandinava, el hotel SAS, el Borsen, el puerto de Nyhavn y la nueva biblioteca, conocida popularmente como diamante negro. Los dibujos de los niños daneses dejaron boquiabiertos a los de aquí, porque a través de videoconferencia comprobaron lo bien que hicieron la Catedral, la Lonja, el castillo de Bellver (...) y el Gran Hotel.
2. ¿El nivel social y económico de tu familia supone alguna limitación para ti (para lo que haces y dejas de hacer, para tus objetivos, para el disfrute de algún bien…)? Concreta y razona tu respuesta.
3. ¿Crees que esas limitaciones son insuperables? ¿Son frustrantes?
Observa las siguientes fotografías:
4. Imagina con todo el detalle que puedas las formas de vida de los personajes que aparecen en ellas. Trata de imaginar, por ejemplo, de qué viven, cuáles son sus papeles en la sociedad en la que habitan, qué trato reciben, qué problemas cotidianos se les presentan, cómo se divierten, cuáles podrán ser sus aspiraciones para el futuro...
5. ¿Qué respuestas darías a las preguntas que antes te has hecho sobre ti con respecto a ellos?
[Adaptado de: José Ramón Filosofía]
Bienvenidos de nuevo a vuestro instituto, y bienvenidos al nuevo curso 2020/2021.
Ya sabéis que comenzamos un curso especial, marcado por la pandemia mundial que seguimos viviendo. Del mismo modo que el curso anterior fue especial y diferente desde el momento en que el coronavirus llegó a nuestras vidas y nos obligó a confinarnos en nuestras casas y seguir las clases a distancia. Vamos a empezar reflexionando sobre ello y poniendo en común nuestros sentimientos y experiencias de aquellas semanas.
- ¿Cómo me sentí durante el confinamiento? ¿Cómo me he organizado? ¿Cómo me he relacionado con mi familia?
- ¿Qué eché de menos (cosas, personas...)?
- ¿Qué cosas he aprendido?
- Y si volviera a pasar, ¿cuál sería ahora mi actitud y qué quiero para mejorar?
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| Algeciras durante el confinamiento (16/3-20/6/2020). [Foto: Nacho Marín / Europa Sur] |